El desarrollo de nuevos enfoques metodológicos, como los de la sociolingüística, la etnografía de la comunicación, o la pragmática, parecería haber dejado rezagada a la dialectología dentro del amplio conjunto de disciplinas que estudian los fenómenos lingüísticos. Pero esa impresión solo sería válida desde la perspectiva que encierra a la dialectología en el marco de unos planteamientos tradicionales que la estancan y que suponen que debe mantenerse siempre apegada a los mismos métodos y las mismas herramientas. Como ha señalado Alvar con mucho acierto, la circunstancia de que la dialectología haya dejado de ser "la disciplina directriz de los estudios lingüísticos... no significa su anquilosamiento".